Fallece Feliciano Rivilla a los 81 años

Fallece Feliciano Rivilla a los 81 años

Feliciano Muñoz Rivilla, histórico lateral derecho del Atlético de Madrid y de la Selección Española, ha fallecido hoy en Madrid, a los 81 años de edad, según ha comunicado el club madrileño.

Nacido en Ávila el 21 de agosto de 1936, fue el primer futbolista abulense que se convirtió en jugador internacional, y ya en los años de instituto apuntaba dotes de buen futbolista. Se inició jugando con los Titanes de Acción Católica, a la vez que con el propio equipo del instituto y su buen juego le llevó a ser elegido para participar en una selección local y, con solo 16 años, fue fichado por el Real Ávila. Acostumbrados en la época a poner mote futbolístico a los jugadores que destacaban, se le apodó “El Galgo de La Toledana”.

Tres años después, y tras un breve paso de ida y vuelta por el Real Murcia, el 28 de diciembre de 1955, fichó por el Atlético de Madrid, aunque fue cedido durante tres temporadas, una en el Plus Ultra y dos en el Rayo Vallecano, equipos entonces de Segunda División, antes de incorporarse definitivamente a la plantilla rojiblanca del Metropolitano, dirigida por Ferdinand Daucik, que retrasó su posición al lateral, donde se convertiría en uno de los mejores del mundo en su época, el primer carrilero que se puede denominar como tal, ya que aprovechaba su velocidad y su experiencia como centrocampista goleador en sus clubes anteriores: marcó 25 goles en esas tres temporadas, 14 con el Plus Ultra y 11 con el Rayo.

Debutó en Primera División el 21 de septiembre de 1958, en Mestalla en un partido en el que el Valencia C. F. se impuso al Atlético de Madrid por 4 a 2.

Rivilla permaneció 10 años en el Atlético de Madrid, conquistando una Liga, tres subcampeonatos, tres Copas del Generalísimo, entre ellas la primera Copa de los rojiblancos en 1960, y una Recopa de Europa, trofeo desaparecido a finales del siglo XX, que enfrentaba en eliminatorias a los campeones de Copa de toda Europa. Formaba defensa junto a Calleja y Griffa, en una época en la que ser defensa era épico, pues se jugaba con delanteras de cinco jugadores y defensas en clara desventaja.

Rivilla se retiró en 1968 tras haber disputado 356 partidos con el Atlético de Madrid, 244 en Liga, 66 en Copa y 46 en competiciones europeas, siendo uno de los Top 10 del club colchonero.

Disputó todos los partidos completos a excepción de dos, en uno fue sustituido y sólamente una vez fue expulsado, el día de Reyes de 1963 en un Oviedo – Atlético de Madrid y el penalti que dio origen a su expulsión acabó convirtiéndose en el segundo de los tres goles que aquel día le endosó el equipo asturiano al Atleti, los tres de José Luis.

Marcó 7 goles con la camiseta rojiblanca. El 17 de septiembre de 1969 el club organizó un homenaje en su honor, en el que se le entregó la medalla de plata al mérito deportivo y la insignia de oro y brillantes del Atlético de Madrid. El rival para tan insigne ocasión era el Santos, en el que jugaba Pelé, en el que venció el Atlético de Madrid por 3 a 1 en un estadio Manzanares (luego Vicente Calderón) lleno a reventar con 50.000 espectadores, lo que puede darnos una idea de lo carismático que era el jugador abulense, que recibió una ovación impresionante al ser sustituido.

Rivilla fue uno de los jugadores que disputaron el primer partido de la historia de la Selección española sub-21 en 1959. Fue internacional con la Selección Española en 26 ocasiones (14 victorias, 4 empates, 8 derrotas; primer rojiblanco en número de internacionalidades hasta Manolo, luego superado por Kiko, Fernando Torres, Juanfran… todos Historia del Atlético y de la Selección), tras debutar el 10 de julio de 1960 en el Estadio Nacional de Lima, en el partido España – Perú en el que venció España por 3 a 1, siendo el seleccionador José Villalonga.

En 1962 formó parte de la Selección que disputó el mundial de Chile, en el que fue alineado en el partido España – Checoslovaquia.

Dos años más tarde, Rivilla levantó la Eurocopa de 1964, el único título a nivel de selecciones del que pudo presumir España hasta el gol de Torres. Rivilla disputó todos los partidos de esa Eurocopa y de sus pies nació la jugada del famoso gol de Marcelino, repetida de memoria por los chavales de la época, aunque con protagonistas diferentes… Rivilla, Amancio y Marcelino. Luego se terminó sabiendo, cosas del franquismo, que, en realidad, el pase de gol, que quedaba fuera de las cámaras de TV, lo dio Chus Pereda y no Amancio:

Santiago Bernabéu. Minuto 84. España se había adelantado por medio de un gol de Pereda, pero en la siguiente jugada Jusainov había logrado empatar. 1 a 1. España viene de jugar una prórroga contra Hungría y la URSS se había impuesto cómodamente a Dinamarca en el Camp Nou. Rivilla intercepta un pase de Ivanov a Jusainov, protagonistas del gol ruso; avanza, y al salirle un rival al paso, se la cede a Pereda; Pereda centra a media altura y Marcelino, en un escorzo imposible, envía el balón a la red de la portería del que aún es considerado el mejor portero de todos los tiempos, Lev Yashin.

Ese día España formó con un once que se han sabido de memoria generaciones enteras: Iribar, Rivilla, Olivella (cap), Calleja, Zoco, Fusté, Amancio, Pereda, Marcelino, Suárez y Lapetra.

Su último partido con la Selección fue un España – Irlanda disputado en el Parque de los Príncipes de París, en el que España consiguió clasificarse para el Mundial de Inglaterra de 1966 al vencer 1-0, con gol de otro rojiblanco, Armando Ufarte. Fue convocado para Inglaterra ’66 pero no llegó a disputar ningún encuentro.

Fue uno de los muchos representantes de la “Furia”, el carácter luchador con el que se definió el espíritu de lucha de la Selección hasta hace prácticamente 20 años, cuando se empezó a hablar del juego de toque. Fue ganador por ello en 1961 del premio “Patricio Arabolaza” del diario Marca, al jugador con mejores dotes de “caballerosidad, furia y acometividad”.

Feliciano Rivilla fue presidente de la Asociación de Veteranos del Atlético de Madrid desde su creación en 1999 hasta 2008.

Como datos curiosos, Álvaro Muñoz, ex jugador del Óbila es nieto de Rivilla, que regentó la gasolinera de la carretera del Escorial, “donde Rivilla”, que ha acabado dando su nombre a la barriada.

Fue homenajeado en Ávila en 2008 en un partido que enfrentó a los veteranos del Real Ávila y del Atlético de Madrid con resultado final de empate a 1, goles de Quevedo (’18) y Luján (’67), siendo el presidente Javier Sánchez. Rivilla efectuó el saque de honor ante 300 espectadores.

Real Ávila: Javi, Méndez, Nacho, Juanma, Del Bosque, Toño, Zapatera, Pepe García, Juan Carlos, José Enríquez y Fernando. También jugaron: Araújo (P), Córdoba (P), Luján, Frías, Aceña, Arroyo, Pereda, Pedro Pascual, Muñoz y Miguel Ángel Blázquez.

Atlético de Madrid: Mejías, Ors, Juanín, Luis García, Quique Estebaranz, Armando, Alfaro, Quevedo, Pantic, Sabas y Moya. También jugaron: Pedro Pablo, Quique Ramos, Pradito, Julio Prieto, Bermejo, Mauri, Manolo, Juan Carlos, Luiz Pereira y Fraguas.

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