Pronisa reclama más accesibilidad al voto para las personas con capacidades diferentes

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y a punto de cumplirse el plazo dado por la Ley para garantizar la accesibilidad universal mediante ajustes razonables, Plena Inclusión reivindica la necesidad de adaptar los procesos electorales y hacerlos accesibles a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, para garantizar su derecho al sufragio en igualdad de condiciones que el resto.

Pese a que casi el 70% de las personas encuestadas fueron acompañadas y más del 90% ya habían ejercido su derecho a voto con anterioridad, -y por lo tanto conocían los colegios electorales y la práctica de voto en los mismos-, fueron muchas las personas en las últimas Elecciones Generales que se encontraron con dificultades para comprender la información necesaria para ejercer su derecho a voto en igualdad de condiciones con las demás personas.

En este sentido, casi un 70% manifestó no haber encontrado información que facilitase su llegada al colegio electoral que le correspondía. Asimismo, cerca de la mitad indicaron que no existía información facilitada sobre en qué horario se podía votar o alguna persona de apoyo que les explicase cómo hacerlo. En relación a la elección de papeletas, casi un 70% aseguró que no fue fácil encontrar la papeleta del partido al que querían votar, y más de un 40% que la información contenida en las mismas no era fácil de comprender.

La diferenciación entre las papeletas al Congreso y al Senado, así como la dinámica de voto para la Cámara Alta no han sido fácilmente entendibles, ya que más de un 45% no comprendió la diferencia entre ambas papeletas y más de un 60% no entendió las instrucciones para rellenar la papeleta del Senado.

Por todo ello, Plena inclusión manifiesta la necesidad de cumplir con los artículos 9 (Accesibilidad) y 29 (Participación en la vida política y pública) de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, asegurando la accesibilidad en los procesos electorales, ya que de no hacerlo, el ejercicio efectivo de derecho a voto no estaría garantizado. Y es que la dificultad de comprender los colegios electorales, el proceso de voto y la información relativa, imposibilita que las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo puedan ejercer su derecho en igualdad de condiciones con el resto de las personas, y que se garantice que este voto sea secreto.

Share This

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus (0 )